20-N

La Historia (o si se quiere, el relato histórico oficial), siempre tiende a “decantarse” del lado de los vencedores. ¿A quién le importan los perdedores dentro de este imaginario capitalista de ganadores o perdedores? Esto en España (por este motivo y, sobre todo, por otros motivos derecho-fachosos bien sabidos, también conocidos como “La Transición” o el timo de la estampita), se traduce en que, bien con alegría o bien con tristeza, pero siempre se acaba recordando lo que les pasó a los fascistas. Sin embargo, el 20 de noviembre, otros preferimos recordar y reivindicar la figura de luchadores que dejaron la vida para acabar con el fascismo y que murieron por la libertad y por dejarnos un mundo mejor.

“El cadáver llegó a Barcelona tarde por la noche. Había llovido todo el día y los coches que escoltaban el féretro estaban llenos de barro. La bandera rojinegra que cubría el coche fúnebre estaba sucia. En la casa de los anarquistas, que antes de la revolución había sido la sede de la Cámara de Industria y Comercio, los preparativos ya habían comenzado el día anterior. El vestíbulo había sido transformado en capilla ardiente. Como por milagro, todo se había hecho a tiempo. La ornamentación era simple, sin pompa ni detalles artísticos. De las paredes colgaban paños rojos y negros, un baldaquín del mismo color, algunos candelabros, flores y coronas: eso era todo. Sobre las dos pueras laterales, por donde debía pasar la multitud en duelo, se había colocado, a la usanza española, grandes letreros donde se leía: “Durruti os dice que entréis” y “Durruti os dice que salgáis”.

Unos milicianos vigilaban el féretro, con los fusiles en posición de descanso. Después, los hombres que habían venido con el ataúd desde Madrid, lo condujeron a la casa. A nadie se le había ocurrido abrir los grandes batientes del portal, y los portadores del féretro tuvieron que estrecharse al pasar por una pequeña puerta lateral. Les había costado abrise paso a través de la multitud que se agolpaba ante la casa. Desde las galerías del vestíbulo, que no habían sido decoradas, miraban unos curiosos. El ambiente era de expectativa, como en un teatro. La gente fumaba. Algunos se quitaban la gorra, a otros no se les ocurría hacerlo. Había mucho ruido. Algunos milicianos que venían del frente, eran saludados por sus amigos. Los centinelas trataban de hacer retroceder a los presentes. También esto causaba ruido. El hombre encargado de la ceremonia daba indicaciones. Alguién tropezó y cayó sobre una corona. Uno de los que llevaban el ataúd encendió cuidadosamente su pipa, mientras la tapa del féretro era levantada. El rostro de Durruti yacía sobre seda blanca, bajo un vidrio. Tenía la cabeza envuelta en una bufanda blanca que le daba aspecto de árabe.

Era una escena trágica y grotesca a la vez. Parecía un aguafuerte de Goya. La describo tal como la ví, para que se pueda entrever lo que conmueve a los españoles. La muerte, en España, es como un amigo, un compañero, un obrero que se conoce en el campo el taller. Nadie alborota cuando viene, se quiere a los amigos, pero no se los importuna. Se los deja ir y venir como quieran. Quizás el viejo fatalismo de los moros que reaparece aquí, después de encubrirse durante siglos bajo los rituales de la Iglesia católica.

Durruti era un amigo. Tenía muchos amigos. Se había convertido en el ídolo de todo un pueblo. Era muy querido, y de corazón. Todos los allí presentes en esa hora lamentaban su pérdida y le ofrendaban su afecto. Y sin embargo, aparte de su compañera, una francesa, sólo vi llorar a una persona: una vieja criada que había trabajado en esa casa cuando todavía iban y venían por allí los industriales, y que probablemente nunca lo había conocido personalmente. Los demás sentían su muerte como una pérdida atroz e irreparable, pero expresaban sus sentimientos con sencillez. Callarse, quitarse la gorra y apagar los cigarrillos, era para ellos tan extraordinario como santiguarse o echar agua bendita.

Miles de personas desfilaron ante el ataúd de Durruti durante la noche. Esperaron bajo la lluvia, en largas filas. Su amigo y su líder había muerto. No me atrevería a decir hasta qué punto era dolor y hasta qué punto curiosidad. Pero estoy seguro de que un sentimiento les era completamente ajeno: el respeto ante la muerte.

El entierro se llevó a cabo al día siguiente por la mañana. Desde el principio fue evidente que la bala que había matado a Durruti había alcanzado también el corazón de Barcelona. Se calcula que uno de cada cuatro habitantes de la ciudad había acompañado su féretro, sin contar las masas que flanqueaban las calles, miraban por las ventanas y ocupaban los tejados e incluso los árboles de las Ramblas. Todos los partidos y organizaciones sindicales sin distinción habían convocado a sus miembros. Al lado de las banderas de los anarquistas flameaban sobre la multitud los colores de todos los grupos antifascistas de España. Era un espectáculo grandioso, imponente y extravagante; nadie había guiado, organizado ni ordenado a esas masas. Nada salía de acuerdo a lo planeado. Reinaba un caos inaudito.

El comienzo del funeral había sido fijado para las diez. Ya una hora antes era imposible acercarse a la casa del Comité Regional Anarquista. Nadie había pensado en bloquear el camino que el cortejo fúnebre recorría. Los obreros de todas las fábricas de Barcelona se habían congregado, se entreveraban y se impedían mutuamente el paso. El escuadrón de caballería y la escolta motorizada que debían haber encabezado el cortejo fúnebre se hallaban totalmente bloqueados, estrujados por la muchedumbre de trabajadores. Por todas partes de veían coches cubiertos de coronas, atascados e imposibilitados de avanzar o retroceder. Con un esfuerzo mayúsculo se logró allanar el camino para que los ministros pudieran llegar al féretro.

A las diez y media, el ataúd de Durruti, cubierto con una bandera rojinegra, salió de la casa de los anarquistas llevado en hombros por los milicianos de su columna. Las masas dieron el último saludo con el puño en alto. Entonaron el himno anarquista “Hijos del pueblo”. Se despertó una gran emoción. Por alguna razón, o por error, se había hecho venir a dos orquestas: una tocaba muy bajo y otra muy alto. No lograban tocar al mismo compás. Las motocicletas rugían, los coches tocaban la bocina, los oficiales de las milicias hacían señales con sus silbatos, y los portadores del féretro no podían avanzar. Era imposible organizar el paso de una comitiva en medio de ese tumulto. Ambas orquestas volvieron a ejecutar la misma canción una y otra vez. Ya habían renunciado a mantener el mismo ritmo. Se escuchaban los tonos pero la melodía era irreconocible, Los puños seguían en alto. Por último cesó la música, descendieron los puños y se volvió a escuchar el estruendo de la muchedumbre en cuyo seno, sobre los hombros de sus compañeros, reposaba Durruti.

Pasó por lo menos media hora antes que se despejara la calle para que la comitiva pudiera iniciar su marcha. Transcurrieron varias horas hasta que llegó a la plaza Cataluña, situada sólo a unos centenares de metros de allí. Los jinetes del escuadrón se abrieron paso, cada uno por su lado. Los músicos, dispersados entre la multitud, trataron de volver a reunirse. Los coches cargados de coronas dieron un rodeo por las calles laterales para incorporarse por cualquier parte al cortejo fúnebre. Todos gritaban a más no poder.

No, no eran las exequias de un rey, era un sepelio organizado por el pueblo. Nadie daba órdenes, todo ocurría espontáneamente. Reinaba lo imprevisible. Era simplemente un funeral anarquista, y allí residía su majestad. Tenía aspecto extravagante, pero en ningún momento perdía su grandeza extraña y lúgubre.

Los discursos fúnebres se pronunciaron al pie de la columna de Colón, no muy lejos del sitio donde una vez había luchado y caído a su lado el mejor amigo de Durruti (N. del E. ese amigo era Ascaso)

García Oliver, el único superviviente de los compañeros habló como amigo, como anarquista y como ministro de Justicia de la República española.

Después tomó la palabra el cónsul ruso. Concluyó su discurso, que había pronunciado en catalán, con el lema “¡Muerte al fascismo!”. El presidente de la Generalitat, Companys, habló hasta el final: “¡Compañeros!”, comenzó y terminó con la consigna “¡Adelante!”

Se había dispuesto que la comitiva fúnebre se disolviera después de los discursos. Sólo algunos amigos de Durruti debían acompañar el coche fúnebre al cementerio. Pero este programa no pudo cumplirse. Las masas no se movieron de su sitio; ya habían ocupado el cementerio, y el camino hacia la tumba estaba bloqueado. Era difícil avanzar, pues, para colmo, miles de coronas habían vuelto intransitables las alamedas del cementerio.

Caía la noche. Comenzó a llover otra vez. Pronto la lluvia se hizo torrencial y el cementerio se convirtió en un pantano donde se ahogaban las coronas. A último momento se decidió postergar el sepelio. Los portadores del féretro regresaron de la tumba y condujeron su carga a la capilla ardiente.

Durruti fue enterrado al día siguiente”.

H. E. Kaminski (escritor alemán, 1899-1963)

Fuente: contraindicaciones.net

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La Barcelona que volem – La Barcelona que queremos

Cuelgo este documental de 1997 dirigido por Juan Gamero y que se emitió en su día en La2 de Televisión Española dentro del espacio “La Noche Temática”, dedicado al movimiento anarquista en España. Visto el panorama que tenemos actualmente y la pena de televisión pública que tenemos -que ni en los mejores tiempos del NO-DO-, me parece increíble que este tipo de documentales los produjera TVE.  De verdad que hoy creo que sería impensable que la televisión del régimen pagara y emitiera un documental sobre este tema.

Para quien no lo haya visto, el documental explica la experiencia y la transformación social que se vivió en la zona del bando republicano de la mano del movimiento anarcosindicalista y anarco-comunista en la llamada “revolución española” durante la Guerra Civil (1936-1939). Habla de cómo se transformó la sociedad y cómo se pudieron empezar a poner en práctica las ideas anarco-comunistas y libertarias, esa utopía anarquista tan supuestamente irrealizable y que tanto nos echan en cara todos esos que, o bien están en contra de la libertad, o bien tienen miedo de ser libres y dejar de obedecer porque así se lo han inculcado desde la escuela.

Durante la revolución, la Barcelona obrera y cenetista fue el centro desde el que se difundieron y propagaron el ideal libertario y la revolución social. Es tal vez el único orgullo que nos queda ya a algunos barceloneses que estamos hartos y avergonzados de algunas cosas que suceden en esta ciudad. Por lo menos para mí, justamente el pasado anarquista y obrero de Barcelona y lo que narra el documental es uno de los motivos por los que me resisto a renegar de la ciudad.

Desde los Juegos Olímpicos del 92, las políticas capitalistas y neoliberales han convertido esta maldita ciudad en un museo, en un centro de especulación urbanística y turística, en la que se puede mirar, pero no tocar y en la que todo lo que queda feo a la vista (como los pobres, los sintecho, los drogadictos, las prostitutas, los inmigrantes, etc.) hay que esconderlo debajo de la alfombra para que las fotos de los turistas salgan tan bonitas como los fotogramas de Vicky, Cristina, Barcelona.

El documental muestra una ciudad y una mentalidad de la gente obrera muy alejada de los valores aburguesados y adormilados de la mayoría de sus habitantes de hoy. Este es un link que tenía que estar en el blog. La del documental es la Barcelona que se cargaron con gusto los fascistas y sus discípulos pseudodemócratas de hoy, por eso creo que es bueno y necesario recuperar estos documentales, para que no caiga en el olvido en el que ellos insisten y que tan fervorosamente desean.

Ethical Magazine número 6 – octubre. Más vale tarde…

Hace días que, por motivos varios, tengo descolgado esto del blog y la verdad es que se me está acumulando la “feina”… 

A ver, manos a la obra!

Y que lo cuelge tarde, no significa que la revista la sacaron tarde ni que sea menos interesante. Faltaría plus! Dejo aquí el link con el número de octubre de Ethical Magazine. En él, como es habitual, podréis encontrar montón de artículos y entrevistas interesantes. También está la segunda parte (y final… de momento) de mi artículo sobre la xenofobia: «Alerta xenofobia: Desenmascarar el rumor, desactivar la xenofobia».

Por cierto, las dos señoritas tan bellas de la portada son Lucille y Ruby, madre e hija, las dos nuevas habitantes del santuario. Ahora tienen una vida feliz junto a Clara. Aquí podéis saber algo más de las tres: Lucille, Ruby y Clara.

Espero que os guste!

Dejo unos días de margen para que quien quiera y pueda se la lea y dentro de ná cuelgo el número de noviembre, que ya ha salido también, ok? Por si acaso, el número de noviembre está aquí: www.ethicalmagazine.org

No habrá paz para los malvados

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Parece que hoy que es el Día Internacional de la No Violencia. Estas cosas de los días internacionales son un poco chorras, ya lo sé, pero la cosa es que a raíz de esto me ha venido a la memoria el documental “Behind de Mask” (Tras el pasamontañas, en español) estrenado en el 2006 sobre el Animal Liberation Front (ALF para los amigos y Frente de Liberación Animal en español).

Para los que no conozcan qué es esto del ALF, pues grosso modo, se podría decir que es una especie-de-organización que lucha por los derechos de los animales. En realidad no es una organización al uso, pues no tiene líderes, ni sede, ni nada. Solamente es una especie de “paraguas” bajo el que actúan activistas del mundo que comparten una ideología (contra el especismo y por los derechos de los animales y su liberación) y una manera de actuar (la acción directa) y que llevan a cabo acciones para liberar a animales explotados en granjas industriales, laboratorios de experimentación, zoos, criaderos, etc. Podéis mirar la wiki-wiki que también lo explica así a lo bulto como yo pero un poco más extenso. O bien, si os queréis ilustrar más dignamente, podéis ver el documental que enlazo al final del post y luego ir directamente a la web del ALF (en inglés): http://www.animalliberationfront.com/

Pues bien, el ALF en muchos países (especialmente en UK y en USA) aún sin ser un grupo, es considerado como uno de los grupos terroristas más peligrosos del planeta. Sin embargo y paradójicamente, jamás ninguna de las acciones reivindicadas por el ALF ha causado ningún daño personal a nadie (ni a animales humanos, ni a no humanos). No ha muerto nadie, ni han ocasionado heridos (es que ni un leve arañazo o tirón de pelos…), ni siquiera han puesto a nadie en peligro de ser dañado. No violencia, pura y dura.

Justo por este motivo, desde mi punto de vista, el ALF es una de las “organizaciones” que dejan más claramente con el culo al aire (al descubierto, si queremos ser más polite) a los estados y a “los monstruos” que éstos producen en su (sin)razón. Los activistas del ALF y en general, el movimiento por los derechos de los animales, son duramente perseguidos, detenidos, acusados, reprimidos y encarcelados exclusivamente por atentar contra intereses económicos capitalistas. Y es que recordemos que uno de los pilares en los que se sustenta este sistema es en el uso y la explotación sistemática y masiva de animales por parte de unos pocos, que se forran a base de bien a nuestra costa. Que el ALF tenga esa perversa consideración demuestra qué intereses defienden y protegen los Estados neoliberales y al servicio de quién están. Como ya veníamos sospechando, los estados estarían no al servicio de sus ciudadanos, sino al servicio de los intereses económicos (capitalistas) y sus élites. Por eso los activistas por la liberación animal son considerados peligrosos, porque atentan y luchan contra el sistema de poder y el sistema económico establecidos.

Señalar el “detalle” especista del asunto: esta acusación de terrorismo contra intereses económicos parte de la triste e inaceptable consideración que nuestra sociedad tiene de los animales en tanto que recursos económicos a explotar por sus “propietarios”. Una liberación de animales de una granja es considerado un acto que provoca pérdidas económicas a un empresario que tiene un negocio basado en sacar partido de los animales. Para que se entienda, es como si en el siglo XVII ayudaras a escapar a unos esclavos de las plantaciones de café o de algodón en América. Si te hubieran pillado, habrías sido juzgado por atentar contra intereses económicos, puesto que los esclavos no eran personas morales, sino que solo eran considerados en tanto que recursos o como “herramientas”.

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Britches

Por cierto, una de las liberaciones más conocidas del ALF fue la de Britches, que ha devenido todo un símbolo de la liberación animal. Britches era un bebé mono que fue rescatado el 20 de abril de 1985 de los laboratorios de experimentación de la Universidad de California.  El pequeño Britches fue destetado de su madre al nacer, le cosieron los párpados y se le colocó un dispositivo electrónico de ultrasonidos en la cabeza, como parte de un estudio sobre la privación sensorial de tres años de duración. La grabación que Britches tuvo que escuchar sin cesar -porque estaba atada a su cabeza- era insoportable (en el film Behind The Mask que linkeo más abajo, explican su historia y se puede escuchar la grabación a la que estuvo siendo expuesto Britches de manera perpetua).

Y ya que estamos en el día de la no violencia ¿qué entendemos por “no violencia”?

Con esta pregunta, se puede abrir un debate interesantísimo y seguramente interminable. Pero no quiero dar más la chapa hoy. Solo diré que desde luego, a mi modo de entender, la no violencia no es repartir flores a los maderos, ni poner la otra mejilla cuando los opresores te están pisoteando. Ese pacifismo malentendido nos está haciendo mucho daño y además no está acabando con la violencia, al contrario, a los opresores les viene muuuuuy bien que muchos de nosotros confundamos la no violencia con la no acción y con la no resistencia. Yo entiendo que la violencia es la explotación, la opresión, la desigualdad, la exclusión para el beneficio de unos pocos. Luchar contra eso, para frenarlo, es luchar por la paz.

Y los animales no humanos, dado que no tienen voz, dado que no comparten el mismo lenguaje (de especie) que nuestros opresores, son los más explotados y a la vez, los más olvidados. Mientras haya explotación y opresión, no habrá paz. Es que no puede haberla.

Resistencia. Antiespecismo. Anticapitalismo. ¡Hasta que tod@s seamos libres!

Ahí va el link del documental de Shannon Keith completo en V.O. inglés subtitulada al español. Vale la pena verlo, de verdad.

P.D.: Siento haber sido un poco más panfletaria de lo normal, pero es que me apetecía hablar sobre el ALF y es que me motiva tanto este tema que se me dispara la vehemencia un poco más de lo deseable. Espero que eso no reste atención a lo importante que es el tema que quería sugerir en este post que no es otro que el del especismo y la lucha por la liberación animal (y cuando digo animal, incluyo obviamente a los humanos).

Ethical Magazine – 5 (septiembre 2013)

Este mes no sé qué pasa pero “se m’ha girat feina” y no estoy pudiendo actualizar esto tanto como sería deseable (para mí claro). Ya casi estamos acabando septiembre, y aquí la menda aún no había colgado el número de este mes de Ethical Magazine.

Por supuesto el número de este mes viene lleno de cosas superinteresantes y variadas. Interesantísimo el repaso que hace Noemí Alba del origen y avance del movimiento LGTB y la rebelión de Stonewall, en the Village (NYC), y el artículo de Xavier Bayle sobre el aborto, o el artículo de Ariana Olivares sobre las prospecciones petrolíferas increíblemente autorizadas en Canarias, en zonas declaradas Reserva de la Biosfera por la ONU. Y las cositas lindas de la vida en El Hogar, lo que se aprende! Ah y por cierto, por las fotos que se ven en la revista, pedaaaazo de tienda Planeta Vegano en Madrid! El día que me pase por los madriles, en lugar de una relaxing cup en Plaza Mayor, creo que mejor me iré a dar un relaxing voltio por Lavapiés para ver in situ esto de Planeta Vegano!

Este mes he preparado un monográfico sobre la xenofobia: “Alerta xenofobia: la epidemia que no cesa”. Es solo la primera parte (y no es una amenaza eh!). La segunda parte vendrá incluida en el número de octubre de la revista, que está al caer. Sobra decir que como siempre he intentado explicarlo de una manera simple y entendedora, es una visión de la xenofobia para todos los públicos. Y no sé por qué narices digo esto cada vez, me repito más que el ajo, pero bueno.

Como siempre, espero que disfrutéis tanto como yo leyendo la revista!

Link de ISSUU clickando sobre la foto de la revista del post o yendo a www.ethicalmagazine.org

Manifiesto de profesores universitarios contra el Toro de la Vega

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Vulcano

Ya que hoy estamos de manifiestos, comunicados y cosas, dejo también el link del manifiesto en contra del Toro de la Vega que publicaron este lunes 16 de septiembre más de cien profesores universitarios, entre los que se encuentran diversos Antropólogos Sociales, lo cual se agradece, y con más motivo, después de ver cómo los defensores de esta práctica ritual tiran impunemente de la antropología para justificar su mantenimiento. Entre el apabullante número de adhesiones, quiero destacar la de Verena Stolcke, Catedrática Emérita de Antropología Social y Cultural de la Universidad Autónoma de Barcelona.

UNIVERSITARIOS CONTRA EL TORO DE LA VEGA

http://www.dilemata.net/index.php/secciones/etica-mas-alla-de-la-especie/667-universitarios-contra-la-tortura-del-toro-de-la-vega

Espero de verdad que Vulcano haya sido el último y que su muerte no haya sido en vano, sino que haya servido para que la comunidad universitaria, las instituciones y la sociedad hayan tomado conciencia de una vez por todas de la urgente necesidad de decir basta y de que entre todos pongamos fin a esta barbarie y con ella, a otras parecidas. Y tengo la esperanza también de que este sea un paso en firme más en el camino hacia el fin de otras tantas barbaries silenciosas y cotidianamente silenciadas que se suelen esconden detrás de las paredes de una granja industrial o de un matadero.

Posicionamiento del Grup d’Antropologia de la Vida Animal (ICA) sobre el Toro de la Vega

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Cuelgo el comunicado que hemos emitido desde el Grup d’Antropologia de la Vida Animal al que estoy vinculada. En estos días hemos visto manifiestos universitarios apelando al valor etnográfico del torneo del Toro de la Vega y hemos visto cómo de manera recurrente se ha estado tomando la antropología como una herramienta para justificar el mantenimiento de una práctica ritual y de una tradición. Los académicos y catedráticos que han estado apelando a esta disciplina en la mayoría de los casos, ni siquiera son antropólogos.

Ante la defensa a ultranza de tradiciones que matan y que torturan por parte de profesores universitarios e intelectuales, mis compañeras y yo hemos decidido dejar de guardar la cómoda posición del silencio y publicar el siguiente comunicado en el que manifestamos nuestro posicionamiento respecto a lo que ha venido sucediendo estos días y respecto a un ritual cruel y violento como el Toro de la Vega.

Aquí dejo el comunicado que hemos publicado en algunos medios gracias a ATEA (Asociación para un Trato Ético con los Animales) y que esperamos que entre tod@s podamos darle la máxima difusión. Gracias.

COMUNICADO
Posicionamiento del Grup Antropologia de la Vida Animal, Grup d’Estudis d’Etnozoologia, vinculado a l’Institut Català d’Antropologia (ICA) ante el “Manifiesto Universitario Pro Toro de la Vega”

Como grupo que estudia temas relativos al trato hacia los animales, nos oponemos al ritual del torneo del Toro de la Vega, que se celebra en septiembre de cada año en Tordesillas (Valladolid). Resulta decepcionante que profesores de diferentes disciplinas académicas y desde la Universidad se erijan en defensores de una tradición basada en el maltrato, la crueldad y la violencia.

Queremos aclarar que la antropología no es una disciplina que defienda tradiciones, sino que en todo caso las estudia, y la defensa de tradiciones y rituales sangrientos que maltratan animales es una posición personal. Nuestro grupo no es relativista ante los rituales sangrientos y crueles y nos posicionamos a favor de erradicar el maltrato y la violencia.

Creemos que desde posiciones académicas no puede defenderse la violencia, el maltrato y la crueldad hacia los animales, ni siquiera bajo la forma de ritual y tradición. No debería justificarse “la nobleza de unos festejos” con el argumento del cumplimiento de un reglamento, cuyo único propósito es acorralar y dar muerte a un toro mediante lanzazos por un grupo de mozos.

Desde el punto de vista etnográfico y antropológico, el ritual del Toro de la Vega tiene interés para el estudio de la violencia, crueldad y dominación. No cuestionamos el valor etnográfico de un ritual, cuya puesta en escena tiene el objetivo colectivo de justificar y celebrar la supuesta superioridad y dominación humana (y masculina) sobre el entorno. Este ritual, como el resto de prácticas vinculadas a la tauromaquia, posee un fuerte carácter simbólico. Así, la culminación en abatimiento y muerte del toro, refuerza al colectivo su convicción de ser los legítimos dominadores del entorno, en un plano mítico y cosmológico de la lucha por la vida.

Hoy debemos sopesar que los valores sociales que se transmiten en ese tipo de rituales son la violencia, la crueldad y la falta de empatía por ese Otro, ese animal que mira, como dijo el filósofo Jacques Derrida, que no puede entender por qué una multitud se ensaña contra él hiriéndole brutalmente. Ese toro, que en esa mañana aciaga, solo quisiera volver a la dehesa y vivir en paz. Desde la crueldad y la violencia no hay valentía, solo hay cobardía. La crueldad no lleva al progreso moral de la humanidad, pues no está basada en el reconocimiento del sufrimiento del Otro ni en la capacidad de compasión y de ayuda ante el sufrimiento.

La preservación de una tradición o de una práctica simbólica simplemente por el hecho de que se practique desde tiempos inmemoriales o “porque se ha hecho así toda la vida” nunca puede ser motivo para justificar su mantenimiento. Y menos cuando se trata de una práctica cruel, de dominación y de carácter festivo cuya puesta en escena consiste en someter a dolor físico y psíquico, en torturar hasta la muerte a un ser vivo. Mientras reiteramos nuestra oposición a esas prácticas, entendemos que los rituales en los que se inflige un trato perverso a un animal deben ser motivo de profunda reflexión colectiva de cualquier sociedad que se oponga a la violencia.

Ante la impunidad de la que aún gozan prácticas como el Toro de la Vega, y ante el impacto devastador que algunos de nuestros actos tienen sobre nuestro entorno, creemos necesario, aunque pueda parecer obvio, recordar cuál es la posición del ser humano en la Tierra. Y esta es que, nos guste o no, aunque seamos racionales y humanos, pertenecemos al reino animal; somos animales y habitantes del Planeta junto con todos los seres vivos. Compartimos la vida y nuestra responsabilidad es proteger la vida.

Es nuestra responsabilidad, pues, reflexionar y decidir abandonar las prácticas que repercuten de manera depredadora, subyugadora, violenta, cruel e injusta hacia nuestros semejantes y hacia nuestro entorno. Compartimos con el antropólogo Claude Lévi-Strauss, en Raza y cultura, la idea de que: “el respeto que deseamos obtener del hombre hacia sus semejantes no es más que un caso particular del respeto que éste debiera sentir hacia todas las formas de la vida».

Bajo nuestro punto de vista, la vida de todos los seres es importante y merece consideración por sí misma, como expuso el filósofo Albert Schweitzer en su propuesta filosófica de reverencia por la vida (una actitud respetuosa con todas las formas de vida), que llevó a cabo como actitud y práctica personal. Ningún animal ha nacido para ser torturado, de acuerdo con la filosofía de los derechos de los animales, que enlaza con la propuesta ética universal de no hacerle al otro lo que no se quiere para sí mismo o sí misma. La revolución de los derechos de los animales ha hecho extensible esta actitud ética ampliando el círculo moral incluyendo a los Otros animales. Lo que enseña el movimiento animalista es la empatía hacia los seres vivos con capacidad de sufrimiento y el respeto por sus vidas, pues cada vida es valiosa y un fin en sí misma.

A Vulcano nuestra más profunda compasión en esa mañana de sangre y polvo. No nos cabe duda de que un día Tordesillas, y todos los que se llaman a sí mismos intelectuales, sentirán vergüenza y horror por los festejos que tanto defendieron. De la misma manera que hoy nos provocan horror los relatos de los espectáculos de circo romanos, en los que lucharon hombres y animales hasta morir.

Coordinadoras:
Dra. Carme Fitó Prat
Dra. Mara Martínez Morant

Componentes del grupo:
Dra. Eva Canaleta Safont
Dra. Ariadna Nieto
Sra. Marta Arnaus (Investigadora doctoranda)
Sra. Mireia Campanera Reig (Investigadora doctoranda)

Barcelona, 18 de septiembre de 2013

 

«Et lassata viris, sed non satiata recessit»

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Édouard Manet, Retrato de Jeanne Duval, 1862. Óleo sobre canvas. 113 x 90 cm. Museum of Fine Arts, Budapest.

Creo que Baudelaire es de esos poetas que o te gusta mucho o no te gusta nada. Personalmente, la sensación de deslumbramiento (o aturdimiento o algo parecido) que me produjo el descubrimiento de la belleza de las imágenes y la fuerza de la poesía de Baudelaire es una de esas sensaciones que no olvidaré en la vida. Este soneto que cuelgo hoy, que es uno de los más conocidos de Charles Baudelaire y uno de mis favoritos, pertenece a Las Flores del Mal y es una de las composiciones dedicadas a Jeanne Duval, la amante haitiana del poeta, la “Venus negra”, “el Fausto de la Sabana“, con la que mantuvo una relación bastante atormentada, más que nada porque a menudo parece que le daba calabazas, dicen porque era lesbiana, de ahí las referencias constantes al lesbianismo tanto en el ciclo de poemas dedicado a ella, como en este poema en particular.

Estaba dudando en si poner o no este retrato que le hizo Édouard Manet. Después de leer todo lo que Baudelaire expresa sobre Jeanne Duval en sus poemas, lo ves, y es bastante decepcionante (no el cuadro de Manet, sino la imagen de Jeanne Duval, que no te la imaginas así). Pero bueno, finalmente he decidido ponerlo porque era también una buena excusa para poner algo de Manet, que venía faltando en el blog. Baudelaire y Manet. Manet y Baudelaire. El París de la segunda mitad del XIX no se puede entender sin ellos. Pensar en Baudelaire y en la Modernidad es pensar en Manet, el verdadero pintor de la vida moderna (con el permiso de Constantin Guys…).

Dejo aquí el poema. Pongo la traducción al castellano también.

P.D.: El título del post es una cita que se atribuye a Juvenal y a la que Baudelaire alude en el título de su poema: “y se retiró cansada de los hombres, pero no saciada”.

XXIV SED NON SATIATA 

Bizarre déité, brune comme les nuits,
Au parfum mélangé de musc et de havane,
Œuvre de quelque obi, le Faust de la savane,
Sorcière au flanc d’ébène, enfant des noirs minuits,

Je préfère au constance, à l’opium, au nuits,
L’élixir de ta bouche où l’amour se pavane ;
Quand vers toi mes désirs partent en caravane,
Tes yeux sont la citerne où boivent mes ennuis.

Par ces deux grands yeux noirs, soupiraux de ton âme,
O démon sans pitié, verse moi moins de flamme ;
Je ne suis pas le Styx pour t’embrasser neuf fois,

Hélas ! et je ne puis, Mégère libertine,
Pour briser ton courage et te mettre aux abois,
Dans l’enfer de ton lit devenir Proserpine !

XXIV SED NON SATIATA (castellano*)

Rara deidad, oscura cual la noche, de aroma
mezclada de tabaco y de almizcle, que un obi
haya creado, Fausto de la sabana, oh bruja
de ébano, criatura de negras mediasnoches,

al opio y al constance, y al nuits siempre prefiero,
el licor de tu boca donde el amor se jacta;
cuando a ti mis deseos en caravana parten
tus ojos son la acequia donde beben mis cuitas.

Por tus ojazos negros, troneras de tu alma,
¡demonio sin piedad!, viérteme menos fuego,
no soy, para abrazarte nueve veces, La Estigia,

ni, ¡qué lastima!, puedo, oh lasciva Megera,
si quiero someter tu ardor y acorralarte,
en tu lecho infernal hacerme Proserpina.

*Traducción de Luis Martínez de Merlo (Las Flores del Mal, ed. Cátedra)

I’m a creep, I don’t belong here…

La secuencia, canción incluida, es de la peli “Happily Ever After” (2004). Secuencia y música, son muy lindas. La secuencia se comenta por sí sola. La canción de Radiohead es de 1993. No soy muy entendida en música (no, en esto tampoco soy entendida), pero si tuviera que elegir las 10 mejores canciones del siglo XX, sin duda, esta estaría en mi lista personal. Las otras 9… bufff ¡ya las pensaré otro día! Esta canción, “Creep”, cuando la sacaron, parece que no la ponían mucho en la radio porque era muy deprimente. Pero, ostras, es que es real como la vida misma. Cuando uno es un bicho raro y encima se enamora, te sientes así de estúpido y piensas estas cosas. ¿o no? ¿o soy yo la rara (entonces sería rara al cuadrado)?

Dedicado a todos bichos raros, a los que sienten que no encajan aquí, que esto no va con ellos, you’re so fucking special

Pongo las letras en versión original y su traducción. Por cierto, la actriz es la de Melancholia, la hermana, Charlotte Gainsbourg.

CREEP

When you were here before
I couldn’t look you in the eye
You’re just like an angel
Your skin makes me cry

You float like a feather
In a beautiful world
I wish I was special
You’re so fucking special

But I’m a creep
I’m a weirdo
What the hell am I doing here?
I don’t belong here

I don’t care if it hurts
I wanna have control
I want a perfect body
I want a perfect soul

I want you to notice
When I’m not around
You’re so fucking special
I wish I was special

But I’m a creep
I’m a weirdo
What the hell am I doing here?
I don’t belong here, oh, oh

She’s running out again
She’s running out
Run, run, run, run!
Run!

Whatever makes you happy
Whatever you want
You’re so fucking special
I wish I was special

But I’m a creep
I’m a weirdo
What the hell am I doing here?
I don’t belong here
I don’t belong here

CREEP (castellano)

Antes cuando estuviste aquí
No pude mirarte a los ojos,
Eres como un ángel
Tu piel me hace llorar.
Flotas como una pluma
En un mundo hermoso,
Me gustaría ser especial,
Eres tan jodidamente especial.
Pero soy despreciable, soy un bicho raro.
¿Qué diablos estoy haciendo aquí?
No pertenezco aquí.
No me importa si duele,
Quiero tener el control,
Quiero un cuerpo perfecto,
Quiero un alma perfecta.
Quiero que te des cuenta,
Cuando no estoy cerca,
Eres tan jodidamente especial,
Desearía ser especial.
Pero soy repelente, soy un bicho raro.
¿Qué diablos estoy haciendo aquí?
No pertenezco aquí.
Ella se escapa por la puerta,
Ella huye,
Ella corre, corre, corre, corre.
Lo que te haga feliz,
Lo que tú quieras,
Eres tan jodidamente especial,
Desearía ser especial.
Pero soy odioso, soy un bicho raro.
¿Qué diablos estoy haciendo aquí?
No pertenezco aquí.
No pertenezco aquí.

Número 4 – agosto de Ethical Magazine, ya está aquí!

Como ya viene siendo habitual, desde el blog me encanta cada mes anunciar la publicación de cada nuevo número de la revista online Ethical Magazine. No hace falta decir que este mes, como también es habitual, viene cargada de artículos muy interesantes y cosas muy lindas. Sobre todo hechas desde el cariño del equipo de edición de la revista, que se lo curran a saco.

Y como también viene siendo habitual, en este número viene una cosa de estas que hemos convenido en llamar “píldora antropológica”, aunque parece que este mes a más de un/a lector/a no le ha sentado muy bien… y eso que el texto es ultra-mega-light. Me explico:

Los lectores de este blog ya sabrán que lo que intento hacer en la revista Ethical Magazine es dar cuatro pinceladas muy por encima sobre temas sociales y presentarlos desde el punto de vista desde el que se suelen abordar estos temas en antropología, todo muy light, sin prácticamente posicionarme, obviamente está enfocado a lectores que no están metidos en materia antropológica y por el tipo de revista que es (no es una revista especializada en antropología) y por el espacio del que dispongo, son solo pinceladas muy muy por encima para generar preguntas y reflexión. Es algo muy sencillo, no pretende ser nada más que eso.

La cosa es que en este número intenté introducir muuuy muuuuy someramente el tema del relativismo cultural y el etnocentrismo, un poco para generar la reflexión a los lectores. Evidentemente no era para darles una guía moral de interpretación de hechos culturales (por cierto, ¿existe? Porque si existe, ¡pásenme una por favor!). Y claro, lo admito: pequé de “pardilla”. Hay cosas que no se pueden tratar de manera tan leve ni tan breve. Además tengo la sensación que la gente lo que quiere es que le des una receta, una respuesta, un dictamen ( a qué antropólogo no nos han preguntado más de una vez: “y tu qué opinas del velo? y de la ablación? qué tenemos que hacer? cuál es la solución?”)

Me da casi vergüenza pedir esto porque el texto creo que es bastante inocuo y por ello, la cuestión ralla lo surrealista… pero en cualquier caso, os invito a que leáis el texto y me digáis (en los comentarios aquí abajo o en privado) qué os parece:

Ethical Magazine, número 4. Texto “Los dilemas de la diversidad cultural”: enlace aquí.

Por cierto, a la lectora que me invita a que “esa mierda de velo me lo ponga yo” (como si el texto tratara sobre el tema del velo en las mujeres musulmanas y como si yo estuviera defendiendo el uso del velo…), le dejo este link de una entrevista estupenda a Natalia Andújar, feminista y musulmana, miembro de la Junta Islámica y directora del Centro de educación Educaislam. Esta entrevista, que salió el 18/07/2013 en La Directa, me sirvió como punto de referencia para ejemplificar el tema central del texto (que, por si acaso, vuelvo a recordar NO es el velo en las musulmanas):

 Entrevista a Natalia Andújar: “La lectura de qui vol prohibir el nicab és la mateixa que la de fonamentalistes que en validen per sobre de tot l’ús”

Y voy a hacer algo que odio profundamente, por patético, que es hacerme una autocita, pero conste que simplemente lo hago con fin aclaratorio. En el texto, casi usando las mismas palabras que Natalia en la entrevista, pongo lo siguiente:  «Más que decirles (a las mujeres) cómo deben vestirse, ¿tal vez no sería mejor dotarnos a (todas) las mujeres de herramientas de empoderamiento para que seamos nosotras quienes rompamos las cadenas?». Por lo visto, algunos/as creen que no, que las mujeres somos seres débiles y que, por tanto, otros deben hablar y decidir por nosotras. Y eso yo, lo siento, seré una chunga, pero no lo comparto.

En cualquier caso, agradezco infinitamente al equipo de edición de Ethical Magazine que me hayan dejado puntualizar y aclarar el sentido del  artículo en su página de FB. Pero bueno, necesitaba también comentarlo aquí en el blog, porque es donde suelo poner lo que pienso y siento tanto de cosas mías como ajenas. Espero no se me enfaden.

P.D.: Y ahora que lo pienso… esto de las críticas, evidentemente hay que tomarlas en cuenta y sacar lo positivo y no se puede gustar a todo el mundo, y todo eso que se dice… bla, bla , bla… pero de joder, joden. Y el que diga lo contrario miente! 😛 😉